Autora: Rebeca Vargas

Doctorado en Ciencias de la Educación

 

 

 

 

"En cuanto a desarrollo cerebral, la madurez cerebral no llega hasta los 20 o incluso los 30 años".Sarah - Jayne Blakemore 

Nuestro mundo cambia con cada segundo que pasa y nuestro cerebro recibe nueva información a medida que eso sucede, pese a ello, vemos como crecen los fallos en la educación tal como está planteada en nuestros días, los mismos que terminan en un fracaso casi generalizado. En las últimas décadas, se ha descubierto que nuestro cerebro es capaz durante toda la vida de cambiar tanto su estructura como su configuración al ritmo de su entorno y contorno. Tal afirmación se debe al estudio de la neurociencia en la investigación que la misma ha tenido en cuenta con el correr de los años, para lograr así un mejor entendimiento del funcionamiento del cerebro, lo que repercutirá o mejor dicho ya lo está haciendo en la educación.

Tal como lo afirma Sempértegui (2008),

La neurociencia se combina con la psicología para crear la neurociencia cognitiva, una disciplina que al principio fue dominada totalmente por psicólogos cognitivos. Hoy en día la neurociencia cognitiva proporciona una nueva manera de entender el cerebro y la conciencia, pues se basa en un estudio científico que aún a disciplinas tales como la neurobiología, la psicobiología o la propia psicología cognitiva, un hecho que con seguridad cambiará la concepción actual que existe acerca procesos mentales implicados en el comportamiento y sus bases biológicas (p.1).

Sobre la base de las consideraciones anteriores, se puede decir que la neurociencia es una rama de la ciencia prácticamente joven, ya que hace una década ésta no existía en la profundidad que hoy en día la vemos. La nueva tecnología de neuroimagen ha mostrado un dato muy interesante, ya que con la aplicación de varias técnicas que permiten de manera directa o indirecta mostrar las imágenes de la estructura y función del sistema nervioso central y periférico; ejemplo de un estudio bajo neuroimagen se tiene la resonancia magnética (IRM). Gracias a este tipo examen, se ha podido visualizar como nuestro cerebro nunca deja de moldearse y sigue desarrollándose a lo largo de la vida, al contrario de la idea que se tenía de que el cerebro maduraba, alcanzaba un momento de esplendor y poco a poco se degeneraba hasta dejar de ser útil como tal.

El Doctor neurólogo Merzenich, fue uno de los pioneros en describir la plasticidad cerebral como la capacidad de moldear el cerebro, ya que éste cambia física, funcional y químicamente, a medida que adquiere una habilidad o a medida que mejora la habilidad que ya posee por experiencia previa. En base a lo planteado, podemos dar por cierto el hecho de que con el correr de los años tenemos la autoridad de ejercitar o no nuestro cerebro, logrando con esto nuestro desempeño en la sociedad, ya que al estar en un constante aprendizaje, nuestro cerebro se evocará hacia esa capacidad que estamos adquiriendo, dependerá de nosotros que ésta sea efectiva o no.

Por consiguiente, tal como lo explica en muchas de sus conferencias el Dr. Merzenich, hace ver que el cerebro está diseñado y fabricado para ser estimulado y desafiado al mismo tiempo, y para examinar cuidadosamente algo, resolver e interpretar su entorno. Durante los primeros días del desarrollo de la humanidad, el seguimiento de los detalles era imperativo para la supervivencia. Sin embargo, con el correr del tiempo y la inclusión de la tecnología cada vez mayor en nuestras vidas, hemos dejado que ésta tome el control de las tareas que nuestro cerebro está necesitando realizar para mantenerse en forma; por ejemplo, lo que anteriormente teníamos como agenda (libreta donde apuntamos cosas) para tener un control de lo que se tenía planeado hacer en un día, ahora se lo dejamos a la tecnología, los celulares tienen sistema de alarmas que nos notifican cuando va o tiene que suceder tal actividad, dejando con esto de lado el desafío a nuestras capacidades cerebrales, por ende dejamos deteriorar nuestro cerebro.

Resulta oportuno indicar lo importante que significa para el hombre el conocer sobre su tiempo de aprendizaje, solo el hecho de aprender una habilidad concreta, logra que el cerebro modifique su cortex, en base a lo que decidamos aprender, por ejemplo, al momento en que toco un piano, solo tardaría unos 5 días para que el cerebro expanda la zona que está siendo estimulada y respalde el aprendizaje, de igual manera si dejamos de practicar con el piano, el cerebro se encoge al tamaño normal que se tendría antes de empezar a tocar el instrumento, y si dejamos por completo de tocar el mismo, el cerebro elimina por completo esa área que fue estimulada, dando espacio así para ocuparse de la nueva habilidad que se le esté dando.

Es evidente entonces, lo significativo que resultan estos descubrimientos para la praxis docente; a lo que hoy día veo con gran preocupación como parte de la educación ha pasado de ser desafiante (en el mejor sentido de la palabra) para tener un papel sumiso en el aprendizaje, no digo con esto que todo lo que se imparte en el salón de clases sea catalogado en desventaja para la salud de nuestro cerebro, sino que la praxis docente ha decaído en su labor, tal vez se le atribuye esto a factores políticos-sociales, o porque los estudiantes en las universidades son de tipo pasillo, entre otros... están más tiempo en los pasillos, sin tener ánimos de entrar en una clase particular, y es allí donde tenemos algunas de estas preguntas:

¿Cómo aprenden mis estudiantes?, ¿Por qué aprenden cuando aprenden?, ¿Por qué a veces no consiguen aprender al menos en el grado en que me había propuesto? ¿Por qué en el caso de dos estudiantes de la misma edad, del mismo ambiente sociocultural y con similares capacidades intelectuales, ante una misma situación de aprendizaje y dentro de un mismo contexto, uno aprende y el otro no? ¿Porqué un mismo método de lectura, utilizado por un mismo profesor, puede ser causa de fracaso, frustración e incluso rechazo para algunos estudiantes, mientras para otros puede resultar un método excelente?

Para responder un poco a tales preguntas, la Dra. Blakemore en el año 2007 publico su libro: "Cómo aprende el cerebro: las claves para la educación", donde expresa que el cerebro, como el resto de nuestros órganos, se desarrolla mientras crecemos, tomando en cuenta una serie de criterios, tales como el ambiente psicosocial, político, familiar, entre otros, que de una manera u otra lograrán dejar una huella en la experiencia de vida que experimente el hombre. Así mismo la Dra. Blakemore, estudia las diferentes capacidades que se tiene en el uso del cerebro para lograr sobresalir en diversos campos, eso por un lado, por el otro se enfoca en la etapa de la adolescencia con lo que explica que es una fase social del hombre. En base a lo planteado, somos conscientes que el cerebro está para educar y ser educado, a menudo de manera instintiva y sin esfuerzo alguno, también es la máquina que nos pone límites en nuestro aprendizaje.

La Plasticidad Cerebral y la Teoría de Inteligencias Múltiples

La plasticidad cerebral apunta hacia el fenómeno de recuperación funcional, ya que el cerebro es una poderosísima herramienta para transformar o mejor dicho cambiar de perspectiva alguno de los sentidos cuando por ejemplo se tiene un accidente que no permita hacer uso de uno de ellos, es decir, las personas que tienen una lesión momentánea o no, de la vista, por un determinado tiempo dejarán de usar los ojos para guiarse y visualizar su entorno y poder así transitar en el mismo sin ningún problema, al momento de que esto ocurre, el cerebro comienza reparar el daño logrando ampliar los sentidos del tacto, olfato e inclusive del oído, para tratar de subsanar con la pérdida el de la visión. Razón por la cual vemos como hay personas que tienen enormes talentos o son muy inteligentes siendo ciegos, ejemplo de ello se tiene a Ray Charles, o Stevie Wonder quién nació ciego pero logró desarrollar una capacidad musical-espacial que lo ha hecho famoso y un gran pianista compositor.

Como observadora del desarrollo cerebral y psicológico, ¿dónde cree que el cerebro es más plástico –y el comportamiento moldeable-, y donde menos?

Hasta hace relativamente poco, estaba muy extendida la creencia de que el cerebro adulto no es capaz de cambiar. Solía haber una fuerte presunción de que después de los primeros años de vida el cerebro está equipado con todas las células que tendrá jamás, y que la edad adulta representa una espiral descendente de pérdida de células cerebrales y deterioro en el aprendizaje, la memoria y el rendimiento general. Pero la investigación está empezando a mostrar que esta visión del cerebro es demasiado pesimista: el cerebro adulto es flexible, puede crear nuevas células y hacer nuevas conexiones, por lo menos en algunas regiones. Aunque la capacidad de asentar nueva información se vuelve menos eficiente con la edad, no hay un límite de edad para el aprendizaje.

En este sentido, Germánico (2009), muestra una respuesta sorprendente de la mano de la Dra. Blakemore, donde la misma refiere:

La investigación sobre plasticidad sugiere que el cerebro está bien preparado para el aprendizaje permanente y la adaptación al medio, y que la rehabilitación educativa en la edad adulta es posible y una inversión que vale la pena. Por otro lado, la investigación también sugiere que no hay una necesidad biológica de precipitarse y empezar la enseñanza formal cada vez más temprano. Más bien, el comienzo tardío podría reconsiderarse como perfectamente en tiempo con el cerebro natural y el desarrollo cognitivo. Por supuesto, el cerebro envejecido se vuelve menos maleable y, como todo el mundo experimenta al envejecer, aprender nuevas cosas lleva más tiempo (2009).

En este propósito, expresa Marina (2010), "La capacidad de aprender se basa en la plasticidad del cerebro" (p.1), por eso es que la plasticidad cerebral será remitida a cuanto usemos o no el cerebro, determinando con esto cuan capaces seamos en alguna actividad específica, o como dicen comúnmente, cuan inteligentes seamos. Cabe destacar, las diferencias descritas por Rebolledo (2002) sobre los tipos de plasticidad cerebral:

Por edades, a) Plasticidad del cerebro en desarrollo; b) Plasticidad del cerebro en periodo de aprendizaje y c) Plasticidad del cerebro adulto.

Por patologías, a) Plasticidad del cerebro malformado; b) Plasticidad del cerebro con enfermedad adquirida y c) Plasticidad neuronal en las enfermedades metabólicas.

Por sistemas afectados, a) Plasticidad en las lesiones motrices; b) Plasticidad en las lesiones que afectan cualquiera de los sistemas sensitivos; c) Plasticidad en la afectación del lenguaje y d) Plasticidad en las lesiones que alteran la inteligencia.

Significa entonces, que la inteligencia no es un don con el que nacemos, tal como nos lo hacía entender la filosofía occidental, sino que es algo más complejo, en este caso, se ve asociada a la definición dada por Gardner (1995), "La inteligencia implica la habilidad necesaria para resolver problemas o para elaborar productos que son de importancia en un contexto cultural o en una comunidad determinada" (p.4). Por lo que debemos considerar en base a lo planteado por Gardner, que el hombre tiene múltiples capacidades, por ende múltiples inteligencias, lo que conviene estudiar y determinar las herramientas efectivas para explorar y sacar lo mejor de cada una de ellas por medio de la educación, al mismo tiempo que el docente debe capacitarse para llevar a cabo tal fin.

En este sentido, las inteligencias múltiples propuestas por Gardner son agrupadas en diez (10) categorías clasificadas como:

La inteligencia lingüística o capacidad de emplear de manera eficaz la palabra, manipulando la estructura o sintaxis del lenguaje, la fonética, la semántica y sus dimensiones prácticas; la inteligencia lógico matemático o capacidad para manejar los números, relaciones y patrones lógicos eficazmente; la inteligencia espacial o habilidad de apreciar con certeza la imagen visual y espacial y representar gráficamente las ideas; la cinético corporal o habilidad para usar el cuerpo en la expresión de ideas, sentimientos y sus particularidades de coordinación, equilibrio, fuerza, flexibilidad y velocidad.

Así mismo, la inteligencia musical o capacidad para percibir, distinguir, transformar y expresar el ritmo, timbre y tono de los sonidos musicales; la inteligencia interpersonal o posibilidad de distinguir y percibir los estados emocionales y signos interpersonales de los demás y responder de manera efectiva a dichas acciones de forma práctica.

La inteligencia intrapersonal o habilidad para conocer los aspectos internos de uno mismo y estar en contacto con la vida emocional propia; la inteligencia ecológica o naturalista como la capacidad de distinguir, clasificar y utilizar elementos del medio ambiente, objetos, animales y plantas tanto del ambiente urbano como suburbano o rural.

Por su parte, la inteligencia espiritual trata de la capacidad de desarrollar los valores personales, cultivar y desarrollar la energía vital teniendo una visión global sobre sí mismo y el universo; y la inteligencia creativa, como la habilidad de tener nuevas ideas, de resolver problemas originales empleando la imaginación, actitud positiva y productiva. Estas inteligencias funcionan juntas de diferente manera en cada persona y algunos individuos parecen tener niveles extremadamente altos en todas o en la mayoría de ellas.

De tal manera, si fusionamos ambas teorías vemos como se complementan en un poderoso descubrimiento para mejorar no solamente nuestra educación por medio de la praxis docente, sino que también podríamos solventar muchos problemas que a nivel cerebral el hombre padece; por lo que tenemos que contar con el apoyo del Estado primeramente, ya que si no se obtiene financiamientos de programas educativos que engloben las teorías de inteligencias múltiples y la plasticidad cerebral no se lograría llegar muy lejos.

En base a lo planteado, se vislumbra la necesidad de que los docentes transformen sus conocimientos en conciencia y hagan que su práctica pedagógica genere la integración de todas las inteligencias que posee el cerebro humano. Tomando como referencia la diversidad de conocimiento por descubrir, la educación debe conducir a una antropoética considerado el carácter ternario de la condición humana cual es el de ser a la vez individuo más sociedad y especie. Tal como lo describe Morín (2000), "una ética propiamente humana, es decir, antropoética, se debe considerar como una ética del rizo con tres términos, individuo/sociedad/especie, de donde emergen nuestra conciencia y nuestro espíritu propiamente humano" (p.79).

De allí pues, gestionar el conocimiento con ética, es entonces gestionar el conocimiento con conciencia de los efectos negativos de una globalización enmarcada sólo en propiciar el comercio mundial. Es por ello que se requiere de un proceso educativo que trascienda la formación en normas morales y en el conocimiento de códigos de ética, para llegar así una educación para el desarrollo del pensamiento complejo.

En consecuencia, a través de esta investigación se pretende generar reflexiones teóricas que explique lo concerniente a la praxis docente desde los postulados de la plasticidad cerebral y las inteligencias múltiples de Gardner; del mismo modo, sería una grandiosa ventaja en el marco educativo en nuestras universidades venezolanas, tendríamos como consecuencia de implementar estos descubrimientos las siguientes ventajas según Marina (2011):

a) Minimización de los problemas de conducta; b) incremento de la autoestima; c) desarrollo del sentimiento del amor por el estudio; d) incremento del entusiasmo en el trabajo en equipo y por ende en su colaboración; d) logrando lo anterior tendríamos un aumento de líderes que tengan una imagen positiva y e) el aprendizaje sería mucho mayor del que podemos observar hoy en día en nuestras universidades (p.1).

El sistema educativo en el mundo moderno requiere docentes con alto grado de capacidad de actuación autónoma, que sepan diagnosticar la situación del aula y de cada alumno respecto a su ritmo de desarrollo y capacidad de aprendizaje, las peculiaridades de los procesos didácticos, las exigencias del conocimiento académico disciplinar e interdisciplinar y que al mismo tiempo sean capaces de incorporar las demandas sociales a los programas educativos. Siendo la educación un factor estratégico para el desarrollo integral y sustentable de la nación, se hace imprescindible que el Estado venezolano disponga de investigaciones de alto nivel que permitan evaluar y validar la política del Estado venezolano en materia educativa, por ello, esta investigación se considera una importante iniciativa, pues sus aportes contribuirán a fortalecer la praxis docente universitaria que se viene desarrollando en las universidades.

En Venezuela, la educación debe ser garante de la democracia, permitiendo el desarrollo pleno de la personalidad así como también la formación y estimulación de la creatividad del hombre, para el logro de una sociedad justa y solidaria... pero ¿sería esto una utopía en nuestro país?, ¿cuál es la realidad educativa?, la respuesta va de la mano desde donde la mires, todo cambia conforme el ángulo en que lo veas... Para empezar, debe existir una reformación en el currículo venezolano, que permita desarrollar nuevas estrategias educativas que desde la formación inicial abran las puertas a nuevas visiones, nuevas metas, nuevas formas de dar y recibir educación, quizás para mí lo más importante radica en el hecho de que nosotros mismos tenemos que cambiar nuestra actitud y aptitud en la vida, tal vez así todo esto no sería solo un sueño.

 

REFERENCIAS ELECTRÓNICAS

Gardner, H. (1995). "Inteligencias Múltiples. La teoría en la práctica". [Documento en línea]. [Disponible en]: http://ict.edu.ar/renovacion/wp-content/uploads/2012/02/Gardner_inteligencias.pdf

Germánico, E. (2009). "El cerebro adolescente (entrevista a Sarah-Jayne Blakemore)". Documento en línea. Disponible en: http://ilevolucionista.blogspot.com/2009/12/el-cerebro-adolescente-entrevista-sarah.html

Marina, E. (2011). "La Inteligencia según Howard Gardner". Documento en línea. Disponible en: http://www.revista.universidaddepadres.es/index.php?option=com_content&view=article&id=1108:la-inteligencia-segun-howard-gardner&catid=284:el-campus&Itemid=1078

Marina, J. (2010). "Cómo aprende el cerebro". Documento en línea. Disponible en: http://www.revista.universidaddepadres.es/index.php?option=com_content&view=article&id=663:como-aprende-cerebro&catid=213:tema-del-mes&Itemid=623

Morín, E. (2000). "Los siete saberes necesarios para la educación del futuro". [Documento en línea]. [Disponible en]: http://unesdoc.unesco.org/images/0011/001177/117740so.pdf

Rebolledo, F. (2002). "Plasticidad cerebral. Parte 1". Documento en línea. Disponible en: http://www.gruposparacrecer.com.ar/pdf/INV6c.pdf

Sempértegui, E. (2008). "La neurociencia". Documento en línea. Disponible en: http://neurologiayove.blogspot.com/