Autor: Dr. Alberto Rojas

Docente Ordinario Área de Odontología - UNERG

Resumen

La investigación desarrollada tiene como tema principal la mediación heutagógica de tesis doctorales acercándose a la visión que propone Humberto Maturana sobre la complejidad vista desde la neurociencia. El funcionamiento de los hemisferios cerebrales orienta los caminos seguidos por el autor de este proceso heurístico en el marco de la metáfora del viaje como se concibe en la obra cimera de Miguel de Cervantes Saavedra: El Ingenioso Hidalgo, Don Quijote de la Mancha. A través de esta investigación se construye la Teoría de la Mediación Heutagógica que presenta un proceso de transformación mutua de los actores de la mediación como posibilidad epistemológica la cual se inicia con un acto de curiosidad ingenua para progresivamente transmutar en un nivel de conciencia mayor o curiosidad epistemológica inspirada dicha transformación en Paulo Freire a partir de uno de sus últimos libros Pedagogía de la Autonomía. Lo epistemológico se constituye en una de las sendas que la curiosidad activa para aproximarse heutagógicamente a lo ontológico. La mediación heutagógica traza una relación entre el sujeto investigador y su hacer mientras está haciendo lo que está haciendo cuando lo está haciendo a través de la reflexión consciente sobre la propia praxis, y en comunión con la experiencia de otros en un mundo de objetos percibidos fenoménicamente en su contexto cultural. El proceso de mediación heutagógica se concibe aquí como un transitar hacia el horizonte y tal experiencia de aproximarse a éste propone la construcción de los significados emergentes más allá del sentido propio generado desde el contenido de la narración como revelación humana, exitosa, siempre cambiante; por tanto, dinámica y compleja.

Palabras claves: heutagogía, curio-ontoepistemología, mediación.

 

TEORÍA DE LA MEDIACIÓN HEUTAGÓGICA

Presentación

El proceso de relación tutorial ha incrementado su importancia en los últimos diez (10) años en el país dado el incremento registrado en el interés por los estudios de posgrado; en especial, por los estudios doctorales. Este incremento en el número de estudiantes de doctorado ha generado la necesidad de incorporar tutores con poca experiencia en tan delicado rol. Posiblemente, la falta de madurez intelectual generada por la ausencia de reflexión crítica sobre la praxis tutorial lleva al recién iniciado a tratar de controlar el proceso tutorial propiciando una postura bancaria, como lo propone Freire, basada en certidumbres pre-establecidas que impiden la reflexión del tutorizado-investigador (TI) y, por tanto, bloquean la posibilidad de problematizar la realidad en estudio y empujan al investigador a contexto de seguridad como el sentido común y el aprendizaje acrítico que devienen en obstáculos epistemológicos.

Por otra parte, la rigidez reglamentaria existente en muchas de las instituciones universitarias mantiene hábitos de pensamiento y conducta intelectual que giran alrededor del pensamiento memorizador y mecanicista que no logran superar los contextos de curiosidad ingenua. Estos espacios de pensamiento se fundamentan en la certeza y en la separación de elementos esenciales al devenir universitario como la docencia y la investigación.

Los procesos tutoriales que se amoldan a los señalamientos anteriores van consolidando estudiantes doctorales con mentalidad fatalista, superficial e ideológicamente inmóvil que llegan a creerse dueños de la verdad a partir de saberes hechos sólo de la propia experiencia. Estos procesos forjan modelos de pensamiento rígidos, verticales y aislados incapaces de generar creatividad e innovación que pueda ser transpuesta al aula de clase y socializada de manera crítica.

La aproximación teórica sustentada en la pedagogía de la autonomía como punto de partida en el marco de un proceso curio-ontoepistemológico implica la superación y el distanciamiento de procesos tutoriales ingenuos, castradores y paralizantes con la finalidad de presentar un constructo teórico explicativo que visualice la relación tutorial como un acto creativo de posibilidades, de caminos abiertos a la creatividad donde la incertidumbre proyecte relaciones emergentes que despierten inquietudes, curiosidad, humildad, persistencia y dibuje caminos de autotransformación del investigador como sujeto reconstructor del saber sacralizado.

 

Justificación de la Aproximación Teórica

Justificar el "propio" trabajo no resulta sencillo; ya que es difícil discernir entre aquello que pudiera ser realmente propio y las ideas prestadas consciente o inconscientemente. Quizás a nivel doctoral, el mayor aporte que se puede dar como investigador radica en la selección azarosa de las palabras que componen las oraciones y el orden en que se escriben para darle estructura a las ideas que se desea expresar.

Es bien sabido que a nivel doctoral se espera la producción de una teoría inédita que construya una explicación plausible, que mejore la comprensión de procesos como la mediación heutagógica, que construya saberes y conocimientos o que genere la autotransformación del investigador a través de la reflexión del hacer mientras se hace lo que se hace y de la reflexión de lo que hace que se haga de una manera determinada y no de otra; es decir, de los fundamentos del propio hacer.

En este sentido, una aproximación que parte de la curiosidad ingenua para transitar los caminos ontoepistemológicos abriendo posibilidades de reflexión que nieguen posturas dogmáticas y potencien la fuerza indetenible del libre pensamiento se propone describir un viaje sin final definido tal cual como el transitar emprendido por Don Quijote y Sancho Panza en la incomparable obra El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha escrito por Miguel de Cervantes Saavedra. En este contexto, la curiosidad como elemento común a todo investigador se constituye en el impulso inicial para conocer el mundo y propicia la posibilidad de desbrozar pasajes hacia una curiosidad onto-epistemológica donde la realidad, parafraseando a Rorty, se funda en una narración exitosa.

Estructura de la Aproximación Teórica

La aproximación teórica que se pretende construir está orientada a partir del entretejido de los principios que propone Freire (2002) en su obra Pedagogía de la Autonomía y los principios del pensamiento complejo. De la conjunción y encuentro de estas dos visiones de mundo se configuran nuevos principios como constructo explicativo-comprensivo del proceso de mediación heutagógica que propone Hase y que fueron emergiendo en las conversaciones desarrolladas con tres investigadores de la Universidad Rómulo Gallegos quienes amablemente accedieron a compartir sus experiencias para darle estructura a la teoría que aquí se pretende despejar.

La investigación vista desde esta perspectiva curio-ontoepistemológica es una mirada reflexiva sobre la existencia humana que se vincula indisolublemente con los haceres y que parte de la necesidad humana de conocer su realidad construyéndola heutagógicamente.

Los caminos propuestos en el marco de la Teoría de la Mediación Heutagógica (TMH) crea un tejido indisoluble que vincula de forma dinámica la complejidad vista desde la perspectiva de Maturana, la pedagogía de la autonomía de Freire y los procesos heutagógicos propuestos por Stewart Hase. La Teoría de la Mediación Heutagógica no pretende descartar los méritos de las ideas que le sirvieron de base sino re-organizar sus supuestos ampliando sus espacios de acción proponiendo nuevas connotaciones e interpretaciones de las teorías fundantes que emergieron de su interrelación sumadas a los planteamientos señalados por los sujetos de estudio. La organización de los caminos aquí presentados no es jerárquica ni definitiva sino circular y dinámica. Los significados propuestos en la TMH son meras aproximaciones que me parecieron adecuadas al propósito general de esta investigación.

Algunas Definiciones

La visión global de la Experiencia tutorial y configuración del espacio de mediación heutagógica consiste en la creación de las condiciones de comunicación y espacios de producción de ideas, saberes y conocimientos que permitan generar un constructo explicativo-comprensivo de una situación de interés para el investigador basado en los haceres. El espacio de mediación heutagógica es una ubicación virtual o real en la cual o a través del cual tanto el Mediador Investigador (MI) y el Tesista-Investigador (TI) pueden comunicarse para intercambiar pareceres, ideas, visiones o creencias. El elemento organizador del espacio de mediación heutagógica es la cultura común que comparten los individuos y donde surgen los significados probables consensuados socialmente.

Los espacios de mediación heutagógica varían en tamaño y en el número de componentes ya que esto depende de los intereses involucrados y del número de personas interesadas en participar en la producción de conocimiento. El concepto general que estructura el espacio de mediación es la libertad y la definición concreta es la autonomía, especialmente, en la generación de ideas creativas.

Los caminos que se describen a continuación no ocurren de manera aislada durante el proceso de mediación de tesis doctoral sino que su operar se presenta entrelazado de manera circular haciendo difícil saber dónde establecer límites, tal cual ocurre al probar una merengada de lechosa que nos resulta cuesta arriba discriminar cada uno de los ingredientes y sabores que componen dicha bebida dado que forma un todo único.

CAMINOS DE LA TEORÍA DE LA MEDIACIÓN HEUTAGÓGICA

1. Camino de autonomía e interdependencia como proceso axiológico: la autonomía se visualiza aquí como un valor. Hacer ciencia implica un hacer ético que involucra ambos hemisferios cerebrales como un todo entrelazado e indivisible que invita a mirar todas las perspectivas posibles conociendo la imposibilidad de verlas todas. En palabras de Maturana pudiéramos indicar esta idea así: "No vemos que no vemos lo que no vemos" (2003; p. 8) Saber que solo es posible conocer heutagógicamente crea espacios de autonomía sin apegos ideológicos paralizantes que solo dependen de los haceres como narrativa exitosa consensuada socialmente. El acto de reflexión es en sí mismo un acto de liberación y, por tanto, de autonomía intelectual.

2. Camino de circularidad heutagógica: este principio se puede explicar metafóricamente a través de la trama de la novela Don Quijote de la Mancha" en esta Don Quijote y Sancho Panza emprenden una aventura en la cual el propósito del primero es idealista (hemisferio cerebral derecho) conquistar islas y salvar doncellas mientras que en Sancho Panza priva lo práctico (hemisferio cerebral izquierdo) obtener dinero y poder. Durante el viaje, ambos personajes sufren una transformación de afectación mutua, de conversión de doble vía: en otras palabras, generan una dinámica operacional interna y externa que los transforma dialógicamente (uno al otro) tendiendo hacia la unidad sin alcanzar la completud. Don Quijote se sanchopanziza y Sancho Panza se quijotiza, tal cual ocurre en la relación de mediación heutagógica donde en el proceso de tutoría los actores involucrados mientras hacen lo que hacen experimentan un proceso de transformación no consciente que los convierte en sujetos investigadores.

3. Camino de reflexión heutagógica: se refiere al proceso relacional que se presenta entre los diversos sistemas o realidades, convergentes o no; antagónicos o no pero que de alguna manera inicia la reflexión sobre los fundamentos del hacer mientras se hace lo que se hace ampliando los espacios heutagógicos o de haceres donde se desenvuelve la mediación tutorial y desde el cual se revisan los fundamentos de aquello en lo que se cree, durante la reflexión heutagógica me pregunto que hace que crea en lo que creo y esta pregunta es esencialmente liberadora: abre caminos de confianza hacia la autonomía intelectual.

Por medio de la reflexión heutagógica, uno tiene la oportunidad de escucharse, de sentirse, de pensarse, de verse viendo que se ve mientras se da cuenta de que hay cosas que no puede ver, que el mirar es limitado y que para ver mejor lo que estoy viendo, en ocasiones, es conveniente quitar algo de luz como cuando me llevo la mano abierta a la frente para ver a la distancia hacia el horizonte.

Ahora bien, rememorando a Heisenberg, el acto reflexivo cambia el hacer y autotransforma a quien reflexiona mientras hace lo que hace cuando lo está haciendo. En este proceso se despiertan emociones sobre los sentires íntimos (hemisferio derecho) que orientan el reflexionar consciente (hemisferio izquierdo) y de la conjunción del sentir y de la reflexión emergen teorías o constructos explicativos que sirven de argumentos a mis haceres y, por tanto, a mi pensar.

4. Camino de revitalización del sujeto investigador: la tentación de que la ciencia lleva a certezas evita la reflexión sobre los fundamentos del hacer y esto es así; ya que la certeza crea la ilusión de tener poder y el poder induce al control y el control evita la reflexión que genera conocimiento. Solo se es sujeto cuando podemos reflexionar sobre nuestro hacer mientras hacemos lo que hacemos cuando lo hacemos; es decir cuando ejercemos la reflexión como proceso heutagógico. El sujeto es más una dinámica que un ser. El sujeto no es una esencia; es más bien una construcción mientras se recorren los caminos de la reflexión heutagógica. Cuando el sujeto mira su hacer, haciendo visible lo visible que por visible no se ve, crea nuevas dimensiones en su mundo de vida que lo transforman y revitalizan como sujeto con autonomía intelectual. Es en este momento cuando el sujeto puede liberarse de las ataduras epistemológicas y superar los obstáculos que plantea la curiosidad ingenua para hacer suya su praxis creando nuevas dimensiones ontológicas.

La revitalización del sujeto investigador incrementa la autoconfianza y legitima la confianza en el otro potenciando el respeto por el pensar ajeno y por el propio pensar. Este proceso habilita caminos de libertad y de autonomía dado que, una vez revitalizado, el sujeto se atreve a pensar sin ataduras paradigmáticas, a creer que mi pensar no debe encadenarse al hecho de tener la razón sino presentar una visión ética; es decir, una mirada multidimensional que mira desde el mayor número de perspectivas posibles.

Esta visión recorre caminos distintos a la propuesta sobre el sujeto de Heidegger del ser ahí (Dasein) y va más allá de lo señalado por Morin sobre el mismo punto; dado que la visión de ambos es objetiva y por tanto parcial mientras que el carácter heutagógico de la revitalización del sujeto en razón a sus haceres amplía el espacio de mediación cognitiva hacia dentro (hemisferio derecho) y hacia afuera del sujeto (hemisferio izquierdo).

5. Camino sistémico u organizacional: este principio plantea que el contexto donde ocurre lo que ocurre mientras está ocurriendo o contexto heutagógico genera un espacio único; pero abierto y estimula la organización de elementos que parecen relacionarse por azar (aunque no es así) para hacer emerger sistemas relacionales ontoepistemológicos que nos vemos tentados a llamar realidad creyendo que podemos pensar el ser-en-sí al estilo kantiano. La organización sistémica, la relación de espacios de mediación y la contextualización plantean la posibilidad de construir conocimientos desde la reflexión heutagógica.

El camino organizacional es un periplo de ida y vuelta, es dinámico de adentro hacia afuera y de afuera hacia adentro; por tanto, con estructura biológica o de ser vivo que se mueve entre la emoción y la razón. Sin embargo, este proceso organizacional no usa la razón como un arma para obligar al otro a conceder poder a través de la ordenación racional de las ideas; dado que el itinerario heutagógico abre espacios de reflexión que permiten superar la mera logicidad como camino único de pensamiento y apunta hacia la construcción de conocimientos sin la necesidad de justificar desde un contexto de verdad constituida y acabada que tiende a atraparnos en cárceles epistemológicas o mundo de certidumbres aunque pudiera utilizarse el cierre ontoepistemológico - como vía de organización - para mirar con mayor detenimiento como cuando entrecierro los ojos tratando de ver mejor o cuando la mirada es hacia dentro del propio investigador para organizar desde la duda..

6. Camino holónico: el holón es una de las imágenes que representa con mayor claridad la circularidad que caracteriza el proceso heutagógico. Maturana (2003) dibuja tal figura con el siguiente aforismo: "Todo hacer es conocer y todo conocer es hacer". (p.13). el holón es un elemento sustantivo en dinámica y constante relación sistémica. Un ejemplo pudiera ser: un letra tiene un significado por sí misma y, sin embargo, permite construir palabras y con éstas oraciones y a su vez párrafos donde su evocación semántica cobra nuevos matices.

7. Camino conversacional: Las ideas y, por tanto el conocimiento, son vistas desde esta proposición como seres vivos, dinámicos y, en consecuencia, cambiantes que se configuran heutagógicamente en razón a los haceres que las generan. Cada sistema heutagógico se configura de acuerdo a las relaciones que emergen como procesos conversacionales.

El camino conversacional desde la perspectiva heutagógica genera la posibilidad de escucharnos y de escuchar al otro y en este proceso crea de manera consensuada nuevos espacios de mediación y, a la vez, nuevas dimensiones de reflexión de los haceres propios y ajenos en el intercambio que permite la conversación hacia caminos de historia o diacrónicos y, por consiguiente, generadora de cultural. El camino conversacional se mueve en al menos tres espacios de diálogo incesante sin límites claros o más bien borrosos: el interior, personal o psicológico, el social, cognitivo o interpersonal y el cultural donde se consolidan las creencias colectivas, las costumbres, las normas y el lenguaje todos ellos configuran el espacio de mediación heutagógica como se explica más adelante. En este punto, es importante resaltar la posibilidad de que la cultura puede constituirse en un obstáculo epistemológico tal cual el sentido común.

Los significados que emergen en el camino conversacional son consensuados (TI MI), cambiantes y configurables culturalmente "como una narración exitosa" (Rorty citado por Vásquez Roca, 2011) tomando en cuenta la naturaleza de nuestra existencia; es decir, la experiencia como punto de partida y no desde el ser objetivo o realidad independiente de mí como tesista-investigador (TI).

8. Camino de ampliación del espacio de mediación heutagógica: El espacio de mediación heutagógica es una ubicación virtual o real en la cual o a través de la cual tanto el Tesista-Investigador (TI) como el Mediador-Investigador (MI) pueden comunicarse para intercambiar pareceres, ideas, visiones o creencias. El elemento organizador del espacio de mediación heutagógica es la cultura común que comparten los individuos y donde surgen los significados probables consensuados socialmente. el entrelazamiento dinámico de factores sobrevenidos; ya sea que emerjan de las relaciones endógenas o que se incorporan a posteriori al proceso heutagógico, amplia, modifica, transforma la configuración y significado sistémico de los haceres creando nuevas realidades fenoménicas.

9. Camino de autotransformación autopoiética: Esta máxima de experiencia propone que la reflexión crítica sobre los fundamentos de lo que se hace cuando se está haciendo genera un tejido fenoménico de eventos, acciones, interacciones, retroacciones, determinaciones y azares que redunda en la transformación necesaria del sujeto investigador donde la organización, el establecimiento de relaciones emergentes y la contextualización generan la condición de existencia necesaria para la producción de sí mismo como ser intelectual.

10. Camino de metaforización ontoepistemológica: este principio explica la contextualización que el investigador realiza a partir de relaciones heutagógicas de sistemas consensuados y que permite arrojar luces para la comprensión de la realidad desde una estructura ampliada del espacio de mediación. La metaforización como proceso orienta el camino investigativo en la selección de palabras y significados desde el contexto de la metáfora permitiendo el desbrozamiento de obstáculos ontoepistemológicos utilizando la comparación, la ejemplificación u otros recursos literarios.

La presentación de los caminos que se proponen como constructo teórico explicativo-comprensivo amplia y modifica las propuestas teóricas generadas hasta ahora por otros autores en el ámbito de la complejidad como forma de pensamiento y enfoque investigativo en el campo de la mediación heutagógica de tesis doctorales a través de un proceso curio-ontoepistemológico. El planteamiento aquí expuesto considera que el mundo de la vida donde ocurre la dinámica humana se transforma heutagógicamente de manera constante y circular cuando los sujetos que lo componen reflexionan sobre su hacer para consensuar realidades fenoménicas y generar nuevos significados que a la vez servirán de sustrato para reiniciar el proceso heutagógico de manera indefinida en el tiempo y en el marco de un espacio de mediación heutagógica determinado lo cual implica un proceso de desapego y un eventual cierre ontoepistemológico.

Esto es así dado que el proceso de aprender, en general, impone el dominio de un idioma o/y un vocabulario básico del tópico o tema a aprender. El idioma como crisol cultural señala consensos compartidos por los sujetos (TI MI) y que sirven de punto de partida para iniciar el proceso heutagógico por vía del itinerario investigativo necesario al emprender el viaje que se concreta en la mediación heutagógica de una tesis doctoral.

Cada uno de los caminos sugeridos actúa de manera holónica y en relación circular de interdependencia complementaria generando la posibilidad del surgimiento de nuevo derroteros cognoscitivos que amplíen el espacio de mediación heutagógica. Estos caminos no son rutas obligatorias que el Tesista-Investigador (TI) o el Mediador-Investigador (MI) deben necesariamente recorrer en un orden determinado o que guardan una cierta jerarquía sino que se constituyen en posibilidades de reflexión que pueden ser acompañadas con otros recursos de concientización sobre el propio hacer que se determina en razón a la organización, a relaciones emergentes y un contexto consensuado, tales como:

1. El contra-argumento o visión ético-empática del problema

2. Erotética o arte de hacer preguntas.

3. Reflexión Heutagógica o revisión de los fundamentos de los haceres.

4. Contrastación de experiencias (propias y ajenas).

5. Argumentación entre paréntesis o búsqueda de la contextualización relacional argumentada.

6. Experimentos o ejercicios mentales.

Estos recursos de reflexión consciente potencian la mediación heutagógica como posibilidad de mirar el propio quehacer desde el hacer mientras se conoce lo que se conoce cuando se está conociendo con la finalidad de lograr mayor insight o comprensión del propio proceso de conocer apoyándose en la experiencia del otro desde una dimensión ética para problematizar la realidad en construcción. Esta reflexión ética apunta a hacer visible lo visible que por visible no se ve estando consciente de "que no vemos que no vemos lo que no vemos" (Maturana 2003; p. 8) y posibilita la autoconciencia de nuestras limitaciones.

Ahora bien, los caminos propuestos supra requieren de un conjunto de espacios que se detallan a continuación:

1. Espacio de mediación tutorial: en este espacio real o virtual se conjugan actores tales como el Tesista-Investigador (TI) y el Mediador-Investigador (MI) como compañeros de viaje en el itinerario investigativo y otros sujetos que se incorporan de manera temporal o más o menos permanente durante el tránsito investigativo hacia el horizonte propuesto. También pueden formar parte de este espacio elementos tecnológicos como las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC's) que coadyuven a la construcción de los procesos heutagógicos y de autoconciencia. Este espacio reúne de manera concéntrica y en relación sinérgica al menos tres espacios que los constituyen: el espacio psicológico o individual, el espacio cognitivo o relacional y el espacio físico o ambiente.

2. Espacio psicológico o interno: este espacio podemos describirlo como el mundo fenoménico del sujeto investigador donde bullen los contenidos de la conciencia o noemas tales como sus creencias, miedos, incertidumbres, certidumbres, emociones, posibilidades de la lengua como competencia humana, lógicas, percepciones, experiencias, pensamientos, conocimientos y saberes, entre otros elementos.

3. Espacio cognitivo o social: es el ámbito donde se interactúa con los otros sujetos y donde se genera el consenso de conocimientos, la construcción de significados, la contrastación de experiencias, el uso del lenguaje o habla, concientización, la socialización, y los procesos de reflexión heutagógica.

4. Espacio físico o ambiente cultural: en este ámbito se dinamizan las normas y reglas de comportamiento y control social, el sentido común, el lenguaje como norma, las costumbres, las verdades consagradas y exitosas, los objetos físicos en sí y las instituciones.

Estos espacios no presentan unos límites claros que permitan diferenciarlos de manera definitiva sino que se solapan en franjas fronterizas que se superponen y hacen borrosa la línea divisoria. En estos espacios se da el mundo de la vida en su conjunto y en tal mundo ocurre la construcción de conocimientos consensuados emocional (hemisferio derecho) y racionalmente (hemisferio izquierdo) a través del uso del lenguaje técnico o cotidiano.

Engranaje del Espacio de Mediación Tutorial

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Fuente: Rojas (2011)

El proceso de mediación heutagógica visualiza al menos dos momentos de reflexión: uno, de reflexión individual donde el tesista-investigador (TI) afina la idea de investigación metaforizando, categorizando y estructurando relaciones entre elementos emergentes para hacer visible lo visible que por visible no se ve; y, un segundo momento de reflexión donde se socializa el proceso de investigación con otros investigadores, como el mediador-investigador (MI), para el intercambio entre pares o con otras personas que pudieran estar interesadas en las potencialidades de la teoría generada con una actitud autonómica abierta a la autotransformación creativa. La dinámica heutagógica impulsa un proceso circular de mutua transformación entre los actores participantes que permite la construcción de estrategias de organización, relación y contextualización de la información que, a su vez, mantiene revitalizado al sujeto investigador.

Finalmente, podemos señalar que el proceso de mediación heutagógica en el marco de una aproximación curio-ontoepistemológica se desarrolla, como se explicitó supra, en dos vertientes: una personal y otra social. En lo personal, el investigador tiene la posibilidad de desarrollar una estructura de pensamiento relacional profunda y crítica que le abra caminos y horizontes para afrontar situaciones y problemas a lo largo de toda su vida en la producción de conocimientos o aprovechando intelectualmente los ya existentes.

Y, por otra parte, en lo social, el proceso heutagógico de reflexión se constituye en un medio que potencializa los conocimientos habidos y por haber para la comprensión consensuada del mundo de la vida con la posibilidad de autotransformación y/o de mutua transformación como proceso consciente (praxis).

Ambas vertientes operacionales de la Teoría de la Mediación Heutagógica ocurren en el marco de un contexto cultural que configura sus significados y permite su transposición a otros contextos pudiendo ser considerada como un constructo teórico ontoepistémicamente abierto a modificaciones, cambios e intercambios que permite cierres para reestructurarse o reconfigurarse en un proceso de la incesante dinámica de conocer.

 

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