Autora: Dra. Lila Martínez.

 

 

 

Una aproximación interpretativa desde la perspectiva de actores sociales formados en la Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos.

RESUMEN

Se intenta promover un proceso de reflexión-acción-transformación, acerca de la necesidad sentida que está representada en la formación axiológica de los profesionales que egresan de la Universidad Nacional Experimental Rómulo gallegos en el área disciplinar de Contaduría Pública. Desde la investigación, forjada en el enfoque paradigmático interpretativo, posicionada en la emergencia de una nueva narratividad de las ciencias sociales, mediante las construcciones discursivas de los actores sociales implicados, se fue construyendo el espacio proximal interpretativo del fenómeno constituido por la visión sobre la formación ético moral que tienen los contadores públicos en términos de los componentes axiológicos de la formación recibida en la institución universitaria; se tomó como punto de partida para el estudio, a profesionales que hacen docencia en el área de Ciencias Sociales y Económicas así como también a Contadores independientes que ejercen en el Estado Guárico, por ser estos los llamados a reflexionar sobre el perfil axiológico de sus pares. El trabajo, cualitativo, se hizo desde la perspectiva de la fenomenología, empleando como herramienta interpretativa la hermenéutica, con base en los discursos registrados en la entrevista a profundidad. Las piezas discursivas obtenidas, fueron sistematizadas, deconstruidas y reconstruidas para generar, en seis momentos constitutivos de las trayectorias investigativas, la urdiembre teórica que facilitó la interpretación del estado del arte de la formación axiológica del Contador Púbico.

Descriptores: Axiología, formación profesional, componentes éticos, moral.

 

INTRODUCCIÓN
Las evidencias que se tienen en la actualidad sobre el fenómeno de incertidumbre en los sistemas económicos en el mundo plantea un requerimiento que puede leerse como una necesidad de interpretar el contenido y alcance de la formación ética desde la universidad, este elemento situacional es también un imperativo para los profesionales en el campo de acción de su disciplina, por cuanto se reconoce que todas las profesiones confrontan dificultades de carácter ético que tocan de cerca el interés de la convivencia armónica en sociedad.

Es válido pensar que el formar éticamente resulta un trabajo superficial, en vista de que no ejerce influencia directa en los educandos en cuanto no propone el deber ser sino que se limita a estudiar lo que es. No obstante, vista la ética como recreadora de la conciencia individual, implica un acuerdo extensivo sobre el deber ser de cada profesión, allí los criterios compartidos van a servir de base para la generación de lo prescriptivo normativo en el gremio, por lo cual no se niega que la explicación crítica que la ética realice sobre la moral pueda repercutir en alguna forma, en la vida concreta de las personas que se mueven en el campo de una profesión en particular.

Es así como el matiz normativo aporta la relevancia de la formación ética de la que debe gozar todo individuo a cualquier nivel educacional que le permita desenvolverse en su ejercicio profesional y con mayor énfasis en el área de la Contaduría Pública. En este sentido, resulta pertinente considerar que los códigos deontológicos enuncian deberes para con la profesión, delinean las competencias profesionales y enmarcan la responsabilidad del Contador. Evidentemente, en el contador público convergen dos factores determinantes de su perfil axiológico: en primer lugar, un código de ética profesional, que establece el cumplimiento de principios como la integridad, objetividad, independencia, responsabilidad, confidencialidad, observancia de la normatividad, competencia y actuación profesional, difusión y colaboración, respeto entre colegas y conducta ética; en segundo lugar, la configuración de una plataforma axiológica formalizada desde el aprendizaje intencionado, que sirven de principios o marco de referencia para una idónea actuación profesional.

Por lo expuesto, este constructo se orientó a construir un proceso de reflexión-acción-transformación, en términos de aproximación interpretativa, acerca de la necesidad sentida que está representada en la formación axiológica de los profesionales que egresan de la Universidad Nacional Experimental Rómulo gallegos en el área disciplinar de Contaduría Pública. Desde la investigación, fundamentada en el enfoque paradigmático interpretativo, con el ideario de una nueva narratividad en las ciencias sociales, mediante las construcciones discursivas de los actores sociales implicados, se fue construyendo el espacio interpretativo del fenómeno constituido por la visión sobre la formación ético moral que tienen los contadores públicos en términos de los componentes axiológicos de la formación recibida en la institución universitaria.

De ahí que el objetivo de este constructo es Generar una Aproximación Interpretativa de la Formación Axiológica del Contador Público desde la perspectiva de los actores sociales implicados, tomando como eje empírico la Universidad Nacional Experimental Rómulo Gallegos.

 

INTERPRETACIÓN DE LA FORMACIÓN AXIOLÓGICA DEL CONTADOR PÚBLICO

La revisión del alcance de la formación axiológica del profesional de la Contaduría Pública, plantea a los estudiosos de este segmento de las disciplinas del campo administrativo y de educación, la elucidación de un viejo dilema formación configurado por la dupla instrumental-formación humanística, que está referido a la visión del mundo referencial que se ubica en lo económico y que ha sido visto siempre desde la óptica de lo técnico frente a la visión del mundo humanístico (Zizet, 2009), cuyo eje focal ha sido una especie de disquisición contra lo que en occidente se entiende como el fin último de los perfiles profesionales economicistas.

Esta vieja dicotomía economía-humanismo, tiene en pensadores como Bonfil (1989), un experto batallador que desde su intelecto reclamó permanentemente la imposibilidad de coexistencia, al menos en América, de dos formas culturales contrapuestas, que aún persisten, como lo son el pensamiento originario en espacios geopolíticos como el continente americano y el pensamiento colonizador del continente europeo. Es decir, pensamiento heredado frente a pensamiento de transferencia colonizadora (Graterol, 2006), como evidencia del cambio cultural que apuntó a deidificar la prevalencia de los mecanismos de acumulación desde los modos de producción y la puesta en escena de los mecanismos gestionadores del consumismo como ideario economicista derivados de las formas de interacción y control promovidas en las modernas escuelas del pensamiento administrativo. En estas se forman los perfiles profesionales de los contadores sin mayores consideraciones que no sean las de responder al pensamiento hegemónico de la educación reproductora.

Tal confrontación cultural, cuya tendencia mesurada ha devenido encuentro para los educadores, sociólogos y antropólogos más conservadores, representa en los investigadores del llamado pensamiento educativo de avanzada el reconocimiento de un campo revestido más por la aparición subsecuente de modas que por la generación de una nueva plataforma teórica que defina el quehacer de la formación profesional en la universidad. 

Esta dificultad evidenciada en la producción intelectual inherente al campo de formación profesional en áreas de economía y de administración, cuya intensidad es sentida con mayor fuerza en la configuración de los perfiles disciplinares de carreras que se consideraron siempre enmarcadas en la racionalidad instrumental y en las visiones técnicas.

Esta visión en el pensamiento educativo, tiene como telón de fondo al pensamiento de la modernidad con la razón como ariete transformador, que a decir de Cancino (1998), en sus reflexiones sobre la modernidad y tradición en el pensamiento Latino Americano, “La razón fue conceptualizada como instrumento para transformar el mundo, vencer a las fuerzas de la tradición, supuestamente culpables de la “ignorancia”, las supersticiones y los prejuicios y extender la “luz”, la “razón” y la ciencia a toda la humanidad”.

Esta postura, remite a examinar los antecedentes de la modernidad, cuyas raíces se ubican en el renacimiento y se extienden hasta los tiempos contemporáneos aún a costas de lo que significó la revolución francesa. La modernidad comporta entonces idea de progreso, cambio y revolución.

Las cosmovisiones señaladas, tiene como contrapartida los programas de formación profesional que pulsan por el reposicionamiento de una nueva racionalidad, que emerge de la consideración de otros mundos referenciales para el pensamiento, la voluntad y el sentimiento. Esta visión requiere repensar las condiciones bajo las cuales fueron constituidas las ofertas de formación profesional desde la universidad como organización más emblemáticas en lo académico-social.

En consecuencia, la escuela y la universidad, las instituciones comunitarias, la organización de universidades, hasta la organización del Estado, encuentran en los sistemas teóricos atinentes a la humanización de la educación un campo disciplinar desde el cual se estudia el fenómeno de la formación profesional; por esto, la revisión del contenido de la cultura universitaria y de la formación de profesionales en contaduría pública, impulsa la búsqueda de nuevas cosmovisiones teóricas sobre manera como se han estado formando los profesionales de la contaduría en las universidades venezolanas.

Desde la argumentación planteada, puede decirse que la urgencia es interpelar las concepciones que desde la universidad permiten confrontar las modas operacionales de la formación profesional, a los fines de abrir espacios de disección que la precisen como campo de planeamiento y control, dejando espacio abierto para afinar los criterios que hacen de la formación profesional un canal para el reflejo de las ejecutorias y el manejo de los talentos que se mueven en el escenario de la oferta de configuración de perfiles profesionales.

 

Elementos clave de la formación profesional

La formación profesional desde cualquier concepción teórica debe plantearse una búsqueda de aspectos de orden técnico como la visión de producción, los enfoques sobre la calidad del egresado, la relación entre los egresados y el campo laboral; es decir, atender al proceso como una entidad formal de la función formación profesional o docencia de la universidad. Paralelamente a esto, la persona que cumple roles de docente en los procesos de formación profesional, buscará también dar atención a aspectos más complejos del proceso; aquellos de carácter axiológico como los valores, aquellos de carácter psicológico revelados en el comportamiento humano en el trabajo.

Estos elementos condicionan una racionalidad que se pone de manifiesto en el sistema de creencias compartida por las personas que interactúan a lo interno de la universidad que configura el espacio de referencia empírica en el estudio; por lo tanto, cuando se trata de la interpelación de la formación profesional enmarcada en la raíz de la modernidad, lo que prima es la racionalidad instrumental y el funcionalismo universitaria coloca la piedra angular en el productivismo, generándose las prácticas perversas de la vieja escuela administrativa que siempre vio a las personas como instrumentos de la producción (Valdes, 2008). Este es el centro del debate en la institución universitaria pública venezolana actualmente, replanteando las disquisiciones sobre el eficientismo y desafiando la lógica lineal que representó a la formación profesional en la tradición de la educación arreglada a fines.

 

AXIOLOGIZACIÓN DE LAS PROFESIONES

En la producción intelectual sobre la cultura de formación profesional, que se recoge en los registros de los últimos veinte años, se tienen como referencias muchas aproximaciones teóricas sobre lo que en los sistemas conceptuales se conoce como estudios sobre formación profesional. Cada una de estas aportaciones teóricas ha resaltado un aspecto particular o se sumergen en la discusión de los aspectos más generales de lo disciplinar; bien asignándole connotaciones con una función administrativa específica o bien para delinear una definición inherente a la formación profesional.

Desde la perspectiva de formación profesional, para comprender el mundo real que afronta la práctica universitaria, como para permitir previsiones útiles en su campo que potencialmente puedan contribuir con la fundamentación y estimulo de la acción, hoy se reconoce que el tinte científico en sus objetivos está anclado en la modernidad.

En la visión humana de la formación profesional, se consideran elementos sociales, políticos, demográficos, culturales y ambientales, orientados a la equidad y crecimiento cognitivo, conforme a los cuales se pueda ofrecer y garantizar al mismo tiempo la posibilidad de que todas las personas aumenten su capacidad y que puedan darle a esas capacidades el mejor uso posible; en nuestro contexto, la base fundamental de esta concepción no es concentrarse en las condiciones de vida en sí, sino en la influencia que ellas ejercen sobre los seres humanos y cómo se traducen en actitudes de los colectivos.

 

REFERENCIAS BILIOGRAFICAS
Cancino, H. (1998). Modernidad y tradición en el pensamiento latinoamericano en los siglos XIX y XX. Quito. Ecuador. Biblioteca Abya-Yala.
Bonfil, G. (1989). México profundo. Una civilización negada. México. México. CIESA/SEP. Foro 2000.
Husserl, E. (1968). Invitación a la fenomenología. Editorial Paidos Ibérica. Barcelona.
Husserl, E. (1976). Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía fenomenológica. México: Fondo de Cultura Económica.
Valdés, L. (2008). La re-evolución empresarial del siglo XXI. Bogóta. Editorial norma. Bogotá.
Zizek, S. (2009). La suspensión política de la ética. Buenos Aires. Fondo de Cultura Económica.