Autor: Br. Adrián Ruiz.

Estudiante de Economía - UNERG

 

 

 

RESUMEN

La energía es un factor decisivo en un país, pero la estructura de cobro en Venezuela está descuidada y evita el crecimiento del sector pues existe una gran deuda con el mismo, esto además estimula la demanda lo que crea una escaza cultura en los habitantes sobre el ahorro energético. Venezuela tiene altísimas oportunidades en la generación eléctrica, pero las bases que suministran al país de energía no fueron diseñadas para cumplir la función de base nacional, causando escasez. La sequía El Niño, agravó la situación lo que creó un plan de rescate, pero resultó insuficiente y es necesario el aumento de los ingresos del sector. Por esto las inversiones deben orientarse, al corto plazo, a la generación térmica y a mediano/largo plazo a la generación hidroeléctrica, además de requerir una política de impuesto que permita controlar el cobro adecuado de la tarifa eléctrica, y generalmente orientada a las empresas de consumo masivo que estimule a la eficiencia, lo que contribuirá a la cultura nacional. 

Palabras claves: Economía, Inversión y Desarrollo.

La humanidad siempre tiene cambios para buscar su desarrollo, una manera más eficiente de lograr las cosas. Desde que se descubre la generación energética, se busca la forma en la que aumente su capacidad generada, disminuya su costo e impacte menos al ambiente, ésta tendencia se viene manifestando crecientemente en los países con alto crecimiento económico. Esto es debido a que es una herramienta fundamental en las naciones y el consumo energético es continuo y creciente en los países de alto impacto mundial, por esto en cualquier nación del mundo, el abastecimiento del servicio eléctrico, la generación energética y su consumo son factores asociados al desarrollo.

Venezuela es un país particular a sus vecinos, posee muchísimas riquezas que da altas ventajas absolutas frente a otros países, a pesar que dichas riquezas no son eficientemente aprovechadas, aún la participación mundial es privilegiada. En lo referente a la energía es donde podría destacar por su elevado potencial, más la situación energética actual deja mucho que desear; Venezuela cuenta con los principales combustibles utilizados para el aprovechamiento de la energía natural, destacando como país productor de petróleo, con altas reservas de gas y tramos hidrográficos ideales, esto hablando bajo el enfoque de producción energética.

Esto dio lugar a que, como somos generadores energéticos, se cobrara una tarifa por debajo del necesario para cubrir las necesidades del sector eléctrico. Dicha tarifa no ha sido modificada aún, por lo que puede inferirse que los precios bajos de las energías son barreras para su desarrollo.

La tarifa actual es de 64.47Bs.f/Kwh (Fuente Corpoelec 2011), y somos el 2do mayor consumidor de energía por habitante sólo hablando de Centroamérica, y el primero en Suramérica. Aquí se aplica una ley económica, en donde a un precio bajo con ceteris páribus, aumenta la demanda. Que también ha contribuido a la cultura nacional respecto al ahorro energético es inferior a otros países. La estructura para tarifas, incluye el cobro por consumo alto, con una cantidad límite por consumo a precio base y a partir de ahí una tarifa o multa agregada, pero dicha estructura podría optimizarse, además de recalcar el hecho que en los hogares existe rechazo por esta política.

La demanda nacional es creciente a una tasa promedio del 6% interanual, pero somos un país productor de materia prima útil en la generación energética y por lo tanto el país se adapta a la demanda energética mundial, que también es creciente, por lo que se consume más energía para producir y a la vez somos vulnerables a los cambios tecnológicos que aumentan el consumo energético de la población. Esto hace que proyectar la demanda en el futuro sea más de lo previsto, y la demanda es superior a lo estimado, lo que es una de las razones de la actual situación eléctrica: la escaza planificación adecuada al crecimiento del sector. La población actual Venezolana está rondando los 30 millones de habitantes, pero no resulta sólo el número de habitantes existentes, sino cuántos de éstos están en contacto con la tecnología y son orientados al alto consumo. Actualmente, la cantidad de personas que no se encuentran vinculados al uso diario de la tecnología, se encuentra en descenso.

Es necesario acotar la participación del Sector Eléctrico Nacional dentro del primer plan socialista, Proyecto Nacional “Simón Bolívar”, dicho plan no sólo resulta la continuación de la primera intención del Gobierno para modificar las bases nacionales y darles un nuevo sentido a través de la producción comunitaria, fortaleciendo las bases sociales y buscando más que todo la equidad de los recursos, de manera que a diferencia de los modelos capitalistas que se enfocan más en los volúmenes de producción y desarrollo pero no tanto en la forma en la que los recursos llegan a los sectores más necesitados de la sociedad. Este Proyecto Nacional “Simón Bolívar” va especialmente dirigido al desarrollo de los sectores más necesitados y buscar cubrir las necesidades básicas, a la vez que fomenta el desarrollo nacional. El mismo consta de 7 lineamientos principales y el 6to lineamiento corresponde a las fortalezas que tiene Venezuela en el campo energético, y se titula “Venezuela: Potencia Energética Mundial”, en el se mencionan aspectos como el continuo predominio del petróleo en lo que a ingresos refiere, pero recordando también que el mismo puede utilizarse como combustible para el desarrollo energético interno, además que utilizar las principales fuentes generadoras de energía, como son el gas y el petróleo en la parte de energía térmica, sólo para su exportación trae la debilidad de que existe cierta dependencia de la tarifa comercial internacional, mientras que si un porcentaje se utiliza para el desarrollo energético interno, sería considerado inversión y desarrollo en el país. Es por esto que se menciona el “acondicionamiento” de los volúmenes de producción y la intención de convertir a Venezuela en un gran país central de refinación y potencia petroquímica además que debe orientar su producción a la conservación y cuidado del medio ambiente, pues alega que el modelo económico capitalista es responsable de muchos daños ambientales.

Ya cuando se menciona el desarrollo plenamente referente a la producción eléctrica interna, se habla claramente de aumento en la capacidad de producción eléctrica pero protagonizando la vía hidroeléctrica, que es la que genera mayores excedentes a pesar que el aspecto termoeléctrico también pretende impulsarse pues contamos con la enorme ventaja de poseer reservas altísimas de gas, que corresponde al combustible utilizado en la generación termoeléctrica, sin embargo hay que recalcar que la mayor parte de este lineamiento va orientado al desarrollo de la industria petrolera como fuente principal de ingresos nacionales y da pocos detalles en el desarrollo verdaderamente correspondiente a la evolución de la producción energética eléctrica. Existen aspectos fundamentales que no son del todo mencionados, como por ejemplo que las principales fuentes generadores de electricidad se encuentran en las zonas del sur del país mientras que los mayores registros de demanda son en la parte norte-costera del país y esto contribuye a que la distancia necesaria para la transmisión, en todo momento con cantidades iguales a la demanda y cierta holgura, tenga que tomar grandes distancias y por lo tanto existe un mayor índice de pérdidas durante la transmisión, llamadas “pérdidas técnicas”. Además, existe un factor clave y determinante a la hora del consumo energético, ya que a pesar de presentar un crecimiento de la tendencia al uso de la tecnología y la energía, la cultura y el nivel de concientización que pueden presentar los habitantes puede servir de ayuda para acondicionar el nivel de orden y disciplina que pueden presentar las familias respecto al uso eléctrico. En Venezuela hay baja cultura respecto al ahorro energético, pues las tendencias de los consumidores a cubrir sus hábitos de consumo generalmente son de una manera eficaz, sin embargo el Estado hace esfuerzos por ilustrar a los habitantes para moderar el consumo, incentivando al ahorro y utilizando publicidad que oriente a la nación. Sin embargo no ha sido suficiente y la cultura nacional al ahorro es baja, esto deriva, entre otras razones, por el bajo costo energético, ya que la población no siente el impacto que tiene el consumo excesivo de energía. Otra razón para llegar a que el precio es una herramienta para condicionar a la población, de manera que aquel que use mucha energía, pague el verdadero precio de la misma, y también permite darle el verdadero valor a los bienes, pues en el país algunas cosas tienen precios más bajos que otros países y no sólo es por el subsidio nacional, sino también por la abundancia del mismo. Darle el verdadero precio a los bienes es clave para incentivar el mercado hacia su equilibrio entre la oferta y la demanda del bien.

Ya que Venezuela posee ventajas naturales, es una potencia no desarrollada del todo respecto a la generación de energía vía térmica o hidroeléctrica que son las principales del país (a pesar de esto, Venezuela tiene altas posibilidades de evolucionar en las fuentes alternativas ya sean energía solar, eólica, entre otras.

Proyectos como la planta eólica en el estado Falcón se están ejecutando y en el estado Guárico existe la viabilidad para construir una torre solar) Si bien la actual situación energética respecto a la producción de electricidad es crítica debido a que no se han tomado las medidas adecuadas en mucho tiempo y los planes de inversión realizados no han podido cubrir por largos períodos de tiempo la demanda. Sin embargo, las plantas: Guri, Caruachi, Macagua y Tocoma componen la mayoría del abastecimiento eléctrico (aprox. El sistema eléctrico nacional está conformado por un 60% de generación hidroeléctrica y 40% térmica para el año 2011) Y no estaba en los planes que dichas plantas hidroeléctricas fueran las principales fuentes de abastecimiento energético nacional, pero tomando como referencia el informe OPSIS en el año 2005, la central hidroeléctrica Simón Bolívar (Guri) generó el 46% del total de energía generada. La reciente sequía, fenómeno El Niño, complicó la situación energética y permitió observar con mayor claridad la vulnerabilidad del Sistema Eléctrico Nacional y la dependencia que tiene el país con energías hidroeléctricas, a pesar de contar con plantas térmicas, que no se encuentran en condiciones de abastecer una demanda tan alta que se presenta cuando existen deficiencias por la parte hidroeléctrica. Como el Sector Eléctrico Nacional tiene la característica de que la energía producida debe ser, en todo momento, igual a la demandada, debe existir cierta holgura en la generación para evitar apagones, pero dicha holgura ha sido utilizada muchas veces para cubrir la demanda, otra razón para justificar la necesidad de ampliar el Sistema Eléctrico Nacional.

Este tipo de experiencias no es necesario que se repitan para colocar en alerta al país y tomar las medidas correctas, pero para esto hay que aclarar que los actos improvisados de importar maquinaria (un tanto obsoleta, pues algunos países no tienen la misma demanda energética que nosotros y aunque esa maquinaria les sirva para su crisis, Venezuela necesita de especialistas y maquinarias ensambladas recientemente) que ayuda en la generación, no es sostenible para el largo plazo debido al altísimo costo que representa la importación y su mantenimiento, además de recordar que uno de los objetivos principales del país es reducir la importación de bienes pues ha sido una problemática constante en la historia venezolana.

El Estado efectúa acciones para mejorar la situación del sector sin recurrir al aumento tarifario o al endeudamiento. Una de estas acciones fue la sustitución de bombillos incandescentes por bombillos ahorradores, pero a pesar que se redujo el consumo eléctrico a corto plazo, no es sostenible, porque cuando se vencen los bombillos ahorradores la población compra los bombillos incandescentes por su bajo precio, por lo que no soluciona la situación energética. Aunque si bien es cierto que ayudó a reducir el consumo pronto y sirvió de campaña de conciencia al
ahorro eléctrico, resultó una buena idea para la cultura y reducir un poco el consumo, pero no es viable su gasto a través del tiempo, por lo que abandonar la continuidad de ese plan fue oportuno, pues la población se acostumbraría al subsidio de los bombillos y en cierto modo disminuye la inversión al existir un solo demandante dándose la situación de poder de mercado. Esto está complementado porque la intención es cubrir la demanda energética en todo momento, pero la electricidad se produce y se consume, y disminuir la cantidad consumida sin afectar los hábitos de consumo de la población fue adecuado sólo durante ese momento, por lo que la generación debe ser igual al consumo, y en Venezuela existen picos de consumo eléctrico muy peculiares (En Caracas son a mediodía, mientras que en el resto del país, los picos de consumo son durante la noche, aprox. 8pm según Corpoelec) y esto, además de que implica dificultades de abastecimiento, causa gran cantidad de perdidas respecto a la energía que se produce…

Un 12% de la energía perdida es “comprensible” debido a que es durante la transmisión, el cableado y dicho transcurso es normal presenciar estas pérdidas y son consideradas técnicas, pero el Sector Eléctrico Nacional tiene pérdidas no técnicas de hasta 40% de la energía generada, razón que demuestra el bajo control actual y también la poca cultura de ahorro y esto es un factor predominante en cuanto inversión refiere, pues ningún negocio es rentable si pierde dicha cantidad, entonces los inversionistas que pretendan desarrollar el Sector Eléctrico Nacional decidirán con base a estas pérdidas y a pesar de esto los sectores socioeconómicos D y E (los más pobres) sólo representa un 6% de estas pérdidas, lo que permite inferir que esas pérdidas son industriales y comerciales debido ineficiencias. Esto indica que con pérdidas de 40% de la energía total generada, la magnitud de las pérdidas ha sido tan elevada que supera la energía generada térmicamente, lo que significa un 40% de nuestra capacidad totalmente derrochada. En ese sentido el nivel de pérdidas de 2004 en su contexto no facturado a una tarifa de 60bs/KWh el Sector Eléctrico Venezolano pagó por robo de electricidad una cantidad equivalente a 1.4 millones Bs.F, cantidad que ayudaría con el funcionamiento del servicio y también cantidad que es tomada en cuenta en la contabilidad nacional, y podría incluirse en la producción si no se botara de tal manera.

El problema también reside en que el tema de las pérdidas es muy complejo por abarcar muchos campos, uno de los más llamativos casos es la energía no cobrada entre organismos públicos, cantidad que incluso algunas veces no esfacturada lo que dificulta el control adecuado para evitar la ineficiencia energética.

En el 2008 (cifras oficiales) la población servida fue 97%, la generación 116.470 GWh, empleos directos 33.000 y facturación anual neta 7.167 MMBs.F. en donde habían 23.153 MW instalados distribuidos 65% hidroeléctrica y 35% térmica. El sector oficial participó 10% del consumo, 11% comercial, el 51% entre residentes Guayana y la industria pequeña y mediana y un alarmante 28% no facturado. Acá se puede corroborar el hecho de que las grandes distancias de transmisión eléctrica contribuyen al incremento de las pérdidas, además de que justifica el hecho de impulsar la generación termoeléctrica, pues los estados adecuados para su producción se encuentran más cerca de los altos consumidores, por lo que la transmisión (a pesar de ser uno de los aspectos más costosos a la hora de instalar mecanismos para abastecer la demanda) recorre menores distancias y es una manera eficaz de reducir las pérdidas y ampliar la capacidad del Sector Eléctrico Nacional.

Pero el aumento tarifario directo no es adecuado pues tiene altísimos costos en casi todas las áreas de la economía, pero resaltando los de mayor consideración por costo político, económico y social, se ven afectados la producción de las empresas, lo que dificulta el abastecimiento y desarrollo interno nacional, además de que las personas viven directamente las consecuencias de la ausencia del servicio por lo que puede tener altos costos para las decisiones del pueblo. Además en las estrategias y políticas para el desarrollo del Sector Eléctrico Nacional dentro del plan nacional “Simón Bolívar”, los aspectos que se toman en cuenta son los descuidos de mantenimiento del sector, y aunque se menciona la necesidad de un crecimiento de la capacidad de generación, no es considerado como una prioridad y es una de las razones por la que durante muchos años anteriores, hasta hoy, se sigue subestimando el crecimiento de la demanda y por esto siempre es mayor la demanda que lo que se estimaba, esto trae como conclusión el enorme déficit que se vive hoy en día y la necesidad de recurrir a racionamientos del servicio para poder ajustar la oferta con la demanda.

Existe también el aspecto mencionado dentro del plan nacional “Simón Bolívar”, del desarrollo de las energías alternativas, un aspecto también de importancia cada vez mayor dentro del campo energético mundial, pues a pesar que las cantidades de electricidad producidas no son tan fáciles de generar, ni en los mismos volúmenes que pueden hacerse con las energías convencionales, el aporte que pueden causar es significativo y permite aligerar la presión en las bases abastecedoras de electricidad, países como Alemania y Estados Unidos, entre otros, poseen cierto liderazgo al tener las plantas solares y eólicas, respectivamente, más grandes del mundo, y sirven de ejemplo para que Venezuela pueda desarrollar plantas de este tipo pues los estudios demuestran que si existe la viabilidad de hacerlo, pero las acciones no han sido del todo tomadas. Lo más cercano fue la planta eólica en el estado Falcón, que es un pequeño comienzo, pero no debe detenerse en sólo una planta pues la generación a través de la vía de fuentes alternativas tiene relativamente bajo costo y también hacen un aporte que sólo cubre una pequeña parte de la demanda, por lo que si se quiere fortalecer esta vía debe ser a través de una sola construcción pero de alto nivel (aunque la factibilidad del país para ser de las principales plantas mundiales no es nuestro fuerte) o a través de buenos niveles eléctricos generados por las muchas plantas comunes de energía alternativa, esparcidas a nivel nacional (corresponde a una mayor viabilidad según las características del país). Esto impulsaría los volúmenes de producción eléctrica, a un relativo bajo costo, beneficiando y aumentando la importancia con cuidado ambiental.

Esto también beneficiaria aquellas zonas en las que resulta difícil la instalación de plantas convencionales de energía eléctrica, por lo que una inversión adecuada en las energías alternativas corresponde a una política que beneficia tanto al cuidado ambiental, como a la sociedad y su cultura. Se complementaría con otro de los puntos tratados en el plan nacional “Simón Bolívar” que refiere a la introducción de tecnología eficiente, que pueda aprovechar al máximo los recursos naturales utilizados como materia prima, utilizando menor cantidad de ellos por unidad de energía obtenida.

Aunque existe la intención en el Plan Nacional “Simón Bolívar” de establecer los precios de las tarifas acorde a la proveniencia de la energía. Esto es una buena intención de darle el verdadero valor a lo que consumimos, y también crearía ciertos nichos nuevos de mercado para las inversiones, según la nueva tarifa, por lo que debe ser algo estudiado con la mayor profundidad para que la intención de descentralizar el país no termine en todo lo opuesto, en fin, esto puede ser adecuado con la planificación y el estudio necesario, además de coordinarlo con el
crecimiento debido y necesario del Sistema Eléctrico Nacional.

A pesar de esto, hay un factor importante a tener en cuenta, y eso que en el Plan Nacional “Simón Bolívar” mencionan el hecho de racionalizar el uso de energía. Esta parte puede ser doble filo, pues si bien es cierto que es necesario que la sociedad tenga tendencia al ahorro energético, sin embargo la idea no debe ser justificar los apagones y ausencia del servicio eléctrico por la intención de ahorrar, existen otros métodos como la publicidad al ahorro o la herramienta de los precios para acondicionar al consumo y no resulta necesario la ausencia del servicio, que es el costo más alto que podríamos pagar. Y si se menciona el hecho de “mejorar la red energética y su comercialización” se puede inferir que existe un compromiso por el Estado para inculcar los valores necesarios en las personas para que hagan un buen uso del servicio, además de realizar las modificaciones correspondientes para que los proveedores del servicio tengan la rentabilidad requerida y se estimule la inversión.

Algo que sí es claro y necesario es el hecho de que las empresas e industrias deben realizar ciertos ajustes en su consumo, pues no resulta tanto la cantidad que ellos consumen, sino la deficiencia con la que lo hacen. Seguramente podrían obtener los mismos resultados en la producción, pero consumiendo menos energía si los trabajadores aplicaran medidas sugeridas y colaboraran con la propagación del mensaje de ahorro energético. También puede analizarse como que con un aumento de la tarifa según su consumo hará que las empresas se preocupen más en sus cantidades de consumo, pero esto hará que sólo las empresas que puedan pagar el precio de alto consumo sean capaces de producir, razón por la cual puede tener efectos negativos en la inversión eso de “no medir cuánto consume, con tal pague el precio”. Esto produciría poder de mercado y daría ventaja a las empresas con mayor capital, lo cual no es la intención pues perjudicaría claramente el libre mercado.

La modificación interna por el consumo eléctrico debe realizarse desde las mismas instalaciones de la industria generadora de energía y su estructura de planificación, hasta las empresas productoras de bienes y servicios con los hogares. Al final por eso se considera la enorme falta de cultura al ahorro energético, pues la gran mayoría de las áreas están implicadas, por lo que un cambio en los hábitos de consumo y las nuevas costumbres es algo que lleva un cierto tiempo.

El impacto ambiental es algo que tiene cada vez mayor importancia a nivel mundial, y Venezuela no es precisamente el mejor ejemplo de cuidado ambiental. Por tomar un ejemplo, el requisito mínimo que solicita el Estado para construir, es el estudio de impacto ambiental, pero este requisito no es suficiente para obtener mejoras en el ambiente, sólo contribuye en su conservación. Y esto es sumamente importante en un país como Venezuela que tiene también altísimo potencial natural, cuenta con paisajes privilegiados y tiene todo un campo turístico por desarrollar. Es razón para que cada vez más las políticas sean orientadas al cuidado ambiental, y el Sector Eléctrico Nacional no es la excepción. Ya sea impulsando la generación de energías alternativas o simplemente aplicando nuevas medidas para que la instalación y funcionamiento de las plantas generadoras no tengan que derivar en daños ambientales.

Al mismo tiempo que la instalación y funcionamiento también debe tener la consideración adecuada de las poblaciones que estén adyacentes, pues la calidad de vida de las personas, y su ecosistema, no debe verse degradado, entonces así como se tiene que considerar el ambiente y el daño que hay que evitar, también tiene que observarse el estilo de vida de las personas que conviven allí, buscar mejorar sus condiciones de vida si es posible.

Si se tiene en cuenta estos aspectos, es donde comienza a tener alta relevancia la atención del Estado en promover la investigación y estudio para la comercialización y las posibles alianzas estratégicas que pueden ocurrir tanto a nivel regional, como internacional. Recordando que internamente, algunos estados como Bolívar tiene un superávit en la cantidad que ellos como estado producen, por lo que les corresponde apoyar a otros estados, sin embargo en el Zulia la fortaleza es térmica y tienen un altísimo (el mayor) consumo a nivel nacional, debido a varias razones y características, como su alta temperatura causa que la mayoría de la población utilice aires acondicionados, lo que es el artefacto doméstico que consume mayor electricidad, el tamaño territorial y su enorme cantidad de habitantes, además del alto número de refinerías e industrias que allí existen. Entonces las características de cada estado deben tomarse en cuenta para que la colaboración entre ellos sea de forma adecuada. Al igual a nivel internacional, en donde tenemos vecinos que también son buenos en la producción energética, destacando el hecho de que los países desarrollados son los que lideran la producción energética por vías alternativas y que impactan menos al ambiente, y esto puede servir de guía para deducir que los países con altos niveles de evolución y desarrollo de producción energética a través de energías alternativas son los de mejor calidad de vida. Esto puede corroborarse con el hecho de que Brasil y México son los países latinos con mayores avances en estas áreas (Fuente BP) Y también puede observarse que proyectos como la autogeneración que pueden tener los edificios a través de ventanas con paneles solares o hélices rotativas que generen electricidad son proyectos que se desarrollan con mayor intensidad a nivel mundial, por lo que un desarrollo significante con esta iniciativa sería considerada oportuna en el campus mundial y beneficiaría el status nacional para comercializaciones entre otros aspectos. Se requiere la creación de políticas que estimulen las fortalezas en energías alternativas, solares y eólicas e incorporarlas a la matriz energética venezolana.

Otra acción tomada por el Estado es multas al consumo excesivo, la población rechaza la intención actual pues esta resolución no permite que se consuma más de 549KW al mes en hogares, tomando en cuenta que sólo una nevera requiere 260KW aproximadamente. Además, es inviable el aumento de la tarifa eléctrica por razones políticas, se acercan elecciones y desde hace muchos años las decisiones se consideran más sus implicaciones políticas que las sociales y económicas, pero este atraso en el aumento de precio al final se tiene que pagar, ya sea a través de multas o endeudamiento, o la ausencia del servicio. Para efecto de planificación y sentido direccional, se utiliza que por cada dólar invertido en generación se debe emplear 0.33 dólares en transmisión y 0.17 dólares en distribución y comercialización. Esto hace que para una inversión en generación de 1.000 $/KW, la inversión total sería del orden de los 1.400 $/KW. Existen entre las posibles soluciones la opción de estimular al ahorro energético, ampliar el Sistema Eléctrico Nacional más que todo en el aspecto térmico, que a pesar de que la energía hidroeléctrica es la más económica (Por cada Kw instalado cuesta aproximadamente 0.016$ vía hidroeléctrica, mientras que 0.044$ vía térmica) Las posibilidades de expansión a corto plazo son vía térmica pues tienen un menor tiempo de instalación (3 a 5 años) y resulta más factible para las características del país, mientras que la hidroelectricidad proporcione las ganancias por su bajo costo, pero no debe ser la principal al menos actualmente(su instalación toma 10+ años) y la nuclear es inviable por su largo plazo de instalación (20+ años).

También si se debe aumentar el precio por consumo excesivo, debe ser enfocado a las empresas e industrias de manera que la población no se vea tan afectada, pero para no disminuir la inversión es importante que se optimice la estructura de cobro por tarifa excesiva, añadiendo un método de evasión de este impuesto por colaboraciones sociales y ambientales, pero para que los ingresos del Sistema Eléctrico Nacional no se vean afectados, las colaboraciones prestadas por las empresas e industrias (que siempre buscarán la manera más eficiente, incluso que el mismo Estado, para reducir al mínimo su costo) deberán ser tomadas en cuenta por el Estado para reducir el gasto en esos espacios y tener más fondos para invertir en el Sistema Eléctrico Nacional.